
Tula
Ciudad esencial en la historia del Altiplano y gran capital tolteca del año 1000, que dejó una admirable y amplísima urbe repleta de monumentos y tesoros artísticos. Influyó en los mayas peninsulares y centroamericanos, y en las culturas del Golfo, las del Anáhuac y de Occidente.
Diversos estudios sobre la extensión y estructura interna de esta imponente ciudad permitieron establecer que el asentamiento original se remonta al siglo VII en el área conocida como Tula Chico, que abarca una superficie de aproximadamente 3 km2, siguiendo el cauce del río Tula. Posterior a este establecimiento surge en el siglo X lo que se conoce como Tula Grande, cuya orientación se determinó mediante la observación de fenómenos estelares y, a partir de ella, se construyeron edificaciones rectoras de la urbe.
La población se agrupó en barrios donde erigieron templos y palacios, mismos que funcionaron como referentes ideológicos, económicos y políticos; los conjuntos habitacionales, tanto de élite como comunes, constituían el núcleo principal en la organización espacial de los asentamientos urbanos. Los conjuntos arquitectónicos se levantaron sobre terrenos nivelados cubiertos con empedrados que conformaban plazas y calles; de las plataformas terraceadas se desplantaron los templos o edificios piramidales, juegos de pelota, palacios, tzompantlis y altares, entre otras edificaciones.
Las esculturas conocidas como los Atlantes, cuya función fue probablemente sostener un techo, se encuentran decoradas con representaciones de guerreros que portan pectoral en forma de mariposa, un átlatl o lanza dardos, un cuchillo de obsidiana y un copil o tocado como parte de su atuendo. Existen pilastras decoradas con sacerdotes y personajes importantes, así como columnas en forma de serpientes, que eran utilizadas como entrada para los aposentos. También existe en el Edificio B una decoración con relieves en el muro denominado Coatepantli, lo mismo que en el Palacio Quemado, que junto con el Vestíbulo son dos de los espacios formados por columnas, pilastras y banquetas.
Los trabajos de investigación en la zona arqueológica se iniciaron en 1940 y estuvieron a cargo del arqueólogo Jorge Ruffiere Acosta a lo largo de 13 temporadas, que concluyeron en 1960. Posteriormente, las labores realizadas por parte de las universidades de Tulane y Columbia estuvieron bajo la supervisión del Centro INAH Hidalgo hasta que, en la década de 1990, tomaron la estafeta Guadalupe Mastache y Robert Cobean.
Esta metrópoli, que tuvo una extensión de casi 16 km2, estuvo poblada por más de cuatro siglos y, junto con Teotihuacán y Tenochtitlan, fue una de las más importantes del centro de México. De hecho se considera que, hacia el año 1000 d.C., fue la gran capital del Altiplano Central en Mesoamérica. Su influencia abarcaba gran parte del centro de México, zonas del Bajío, la costa del Golfo, la Península de Yucatán y, probablemente, el Occidente de México y el área del Soconusco, en la costa chiapaneca del Océano Pacífico que hace frontera con Guatemala.
Los toltecas son el primer pueblo prehispánico, en el centro del México antiguo, del cual hay datos referentes a diversos aspectos de su historia y cultura (nombre de reyes, relatos acerca de la fundación de Tula, sus conquistas y decadencia). De acuerdo con diversas fuentes escritas, Tula fue la ciudad de Ce Ácatl Topiltzin, rey sacerdote, héroe y uno de los personajes más fascinantes de Mesoamérica, en cuya vida se mezclan la historia y la leyenda.
El esplendor de Tula se ubica entre los años 900 a 1000, época en la que la ciudad experimentó una transformación urbana y alcanzó su máxima extensión y apogeo. Esto indica que fue una entidad heterogénea, con una sociedad diversificada, compleja y dividida en clases. El territorio urbano estuvo organizado en áreas públicas y privadas, espacios abiertos, edificios administrativos y religiosos, zonas de reunión, intercambio y comercio, así como palacios y conjuntos habitacionales de diversos tipos, así como barrios con distintas características y zonas para producción. Se desconocen las razones de la decadencia y desintegración del estado tolteca, que tuvo lugar en el siglo XII, pero se considera que entre las causas que provocaron su declive estuvo la sobrepoblación y, por ende, la migración de sus habitantes hacia otras ciudades.
- Dirección del Centro INAHManuel Villarruel Vázquezmanuel_villarruel@inah.gob.mx+52 (771) 714 3989
Conjunto Quetzalcóatl
A la entrada del sitio se observa una parte de las extensas zonas de habitación que rodeaban el centro ceremonial. Este tipo de casas, en donde vivió la mayoría de la población, estuvieron formadas por dos o tres cuartos, por lo general bastante pequeños.
A la entrada del sitio se observa una parte de las extensas zonas de habitación que rodeaban el centro ceremonial. Este tipo de casas, en donde vivió la mayoría de la población, estuvieron formadas por dos o tres cuartos, por lo general bastante pequeños.
Coatepantli, Muro de Serpientes: Se le denomina así por su semejanza con los muros o "murallas" con esculturas de serpientes que rodeaban muchos edificios aztecas. Es posible que estuviera dedicado a Tlahuizcalpantecuhtli, una de las advocaciones de Quetzalcóatl como "Lucero o estrella de la mañana", por las almenas de su parte superior, que representan caracoles cortados transversalmente, símbolo asociado a Venus. Contiene tres hileras de frisos, la central muestra serpientes que devoran individuos semidescarnados, quienes representarían el alma de los guerreros; las otras tienen grecas escalonadas.
Juego de Pelota 1: Se encuentra fuera de la zona ceremonial de tula Grande, pero asociado a ella en el extremo norte. Consta de un gran patio en forma de "I" delimitado por muros que se levantan sobre banquetas. Este edificio estaría decorado con piedras labradas alusivas a los jugadores con sus atavíos.
Palacio de las Columnas o Palacio Quemado: Se le conoce como Palacio Quemado por las evidencias de incendio encontradas. Sin embargo, este edificio, más que para habitación, funcionaría como estructura pública-administrativa o una especie de mercado. Es amplio y se compone de tres salas, cada una con acceso propio y un patio interno, rodeadas de columnas para el soporte de los techos. En su interior existen restos de banquetas que estuvieron decoradas con lápidas policromadas en las que se observan guerreros con lanzas y escudos. La cornisa de estas banquetas tiene como adorno hiladas de serpientes, algunas de ellas emplumadas, otras representan a Mixcóatl, "Serpiente de nubes", por el símbolo de nubes que ostentan.
Las banquetas descritas serían asientos para los sacerdotes o señores que ahí se congregaban. Asimismo, aún hay evidencias de algunos altares y tlecuiles, utilizados para hacer fuego. En la sala del centro se localiza una escultura de piedra llamada Chac Mool, característica de Tula y otras regiones de Mesoamérica; el personaje, se encuentra recostado y sostiene en su vientre un recipiente para colocar ofrendas, por lo que se considera un portador de las mismas para los dioses.
Palacio de Quetzalcóatl: Aunque ahora sólo se conservan algunos restos, se observan claramente fragmentos de los pisos y muros de este edificio adosado al Templo de Tlahuizcalpantecuhtli, el cual sería la habitación de sus sacerdotes. Por su distribución arquitectónica, con un patio al centro rodeado por columnas, en cierta medida se asemeja a las salas del Palacio de las Columnas. Durante su exploración se hallaron restos de habitaciones y pasillos construidos con muros de adobe. De esos elementos sólo se conserva un pasillo en la parte exterior, en el cual aún se pueden ver restos de un altar decorado con losas labradas y policromadas.
Pirámide B o Templo de Tlahuizcalpantecuhtli: Es un basamento piramidal formado por varios cuerpos escalonados, originalmente cubiertos con piedras labradas. Las que aún se conservan tienen motivos de águilas y zopilotes devorando corazones sangrientos; estos relieves se alternan con imágenes de una cara humana que emerge de las fauces de una serpiente, la cual es una de las advocaciones de Quetzalcóatl como "Señor del Alba" o Tlahuizcalpantecuhtli. En los tableros-cornisa también se aprecian lápidas que exhiben una procesión de jaguares y coyotes, algunos con collar.
En la parte superior de la estructura se encuentran las esculturas llamadas Atlantes, encontrados originalmente al norte del edificio y colocados en su posición actual por los arqueólogos, quienes consideraron que debieron sostener el templo localizado allí. Los atlantes representan guerreros toltecas con sus atavíos: el átlatl o lanzadardos, en su mano derecha; un haz de flechas; un pectoral en forma de mariposa sobre el pecho; un faldellín con un gran cinturón anudado al frente; y, en la parte posterior, un disco solar. Además de estas esculturas, se localizaron unos pilares, también colocados en la cima del edificio con la representación de un personaje con un atado de flechas, identificado como Quetzalcóatl, y la figura de un cipactli, es decir un cocodrilo o lagarto. Por los elementos decorativos descritos es claro que este templo se construyó en honor de la principal deidad tolteca, Quetzalcóatl.
Vestíbulo: Se extiende por el lado sur de los edificios descritos. Se caracteriza por la abundante presencia de columnas o pilares que sostuvieron la techumbre, la cual actualmente ya no se conserva. La edificación está limitada por muros de adobes con banquetas adosadas. Éstas aún retienen losas grabadas y policromadas en varias secciones, en donde se representa una procesión de guerreros o sacerdotes – armados con escudos y dardos – que llevan en la mano un bastón, mientras que en la cornisa se produce la serpiente de cascabel emplumada.
Plaza Central
Adoratorio: Es una pequeña estructura situada al centro de la plaza que tendría escalinatas por cada uno de sus lados. Aquí se halló un fragmento de una escultura en piedra de las llamadas Chac Mool.
Adoratorio: Es una pequeña estructura situada al centro de la plaza que tendría escalinatas por cada uno de sus lados. Aquí se halló un fragmento de una escultura en piedra de las llamadas Chac Mool.
Juego de Pelota Número 2: Es una estructura de grandes dimensiones con la característica forma de I que limita la plaza por el lado oeste. A diferencia del juego de Pelota 1, su patio no está hundido y sus cabeceras son de poca altura; supuestamente su interior estuvo decorado con bloques de piedra. Tiene un altar que estaría destinado a las ceremonias previas al juego. En su lado sur se encuentran restos de habitaciones construidas por los aztecas posteriormente.
Palacio: Es una gran plataforma adosada al lado sur del Edificio C. Cuando se exploró se encontraron restos de pisos estucados y de los muros de piedra que la limitaban, así como losas esculpidas con diversos motivos, en especial de personajes. Por su ubicación y elementos que lo componen, en este edificio se llevarían a cabo actividades públicas y administrativas.
Tzompantli, Lugar de Calaveras: Se localiza en la plaza frente al Juego de Pelota Número 2. Posiblemente fue construido por los mexicas. Durante su exploración se hallaron muchos dientes y huesos de cráneo, de ahí se infiere que su función fuera sostener cabezas humanas.
Pirámide C: Quizás haya sido el edificio más alto de la plaza, aunque actualmente se encuentra muy destruido, y estaría decorado con losas como el Edificio B. De hecho, aquí se encontró una losa con la representación del símbolo de Venus, en alusión a Quetzalcóatl como "Estrella o lucero de la mañana". En la esquina noroeste de esta estructura existen restos de un templete mexica.
Edificio K: Este edificio, cuyo acceso se encontraba hacia el lado sur, tiene una secuencia de ocupación de 1000 años. Después del apogeo de la antigua ciudad de Tula, fue reocupado en tiempos mexicas y en la época virreinal.





